lunes, 20 de septiembre de 2010

A Veces Vuelvo

 (La imagen la seleccionó Google con la palabra de búsqueda “vuelvo” y a mí me pareció lo mejor)

Extraño es volver a este lugar después de tanto tiempo. Siento que lo que está más abajo fue escrito por una adolescente que fui yo hace unos años. Esa clase de cosas que en su momento te parecen graciosas y que ahora te dan vergüenza. Antes, lo hubiera borrado todo. Ahora, tengo la idea de guardar cada papel en el que escribo. Así, conviven en mi cuarto un montón de papeles desperdigados por aquí y por allá y unos cuantos cuadernos que, a la hora de hacer limpieza, pasan automáticamente de una bolsa de basura a estar de nuevo en su lugar original. No puedo con ellos, tampoco conmigo. No consigo tirarlos. Así como tampoco conseguí borrar en su momento este blog. 

No reniego de él, debo decirlo. Mi locura se mantiene aunque ha sentado cabeza (sólo un poco, lo que le ha exigido el crecer), sigo haciendo eternas listas de “cosas para hacer” (que jamás cumplo, por supuesto), sigo no-yendo al gimnasio, no-comiendo bien, no-siendo políticamente correcta y las manías cotidianas son el pan de cada día aunque se han vuelto más tímidas y sólo se revelan ante mí. 

Pero sigo teniendo cosas que contar y aunque he ido generando otros espacios, a veces me pasan cosas para las que pienso que este sería el lugar... el de los personajes extraños con los que interactúo en la parada del ómnibus o la cola del banco; el de mis constantes reencuentros con mi ex en los peores momentos de mi vida estética; el de mis paranoias absurdas; el de mis desahogos triviales; el que deja que me ría de mí misma, de la adolescente que fui y del proyecto de adulta que soy (y que espero jamás llegar a serlo. Sólo escribir la palabra me resultó deprimente).

En fin, vuelvo. No sé por cuánto tiempo. Soy inconstante como pocas. Pero qué lindo es saber que hay un lugar tuyo adonde siempre se puede regresar.