
Bueno, lo reconozco. Nunca le cedí el asiento a una vieja.
Y por supuesto que a ellas jamás les resulta agradable el hecho de que, una joven sana y tan llena de vida como yo, no les ofrezca el asiento cuando el ómnibus va repleto hasta la puerta, a las encantadoras viejecillas que, carné de jubilada en mano, suben al ómnibus por dos o tres paradas y pretenden viajar cómodamente sentadas aunque después pasen más tiempo para llegar a la puerta de bajada que en el asiento tan preciado.
No quiero poner excusas, sé que el no haberle cedido el asiento al prójimo en estos veintiún años de vida es una actitud muy vil, pero juro que, siempre que sube una de estas personas que nadie desearía que suban cuando el ómnibus va lleno, a mi alrededor considero que hay alguien más joven, más ágil, más flaco y menos cargado que yo. Y esas son características suficientes como para quedarme digna y justamente sentada. Hay alguien que se lo merece menos que yo. Y tiene que pagarlo de alguna forma. Esto no quiere decir que, de vez en cuando, no me sienta culpable. El remordimiento me carcome cuando la viejecilla se tambalea de un lado a otro en cada curva, sostenida débilmente de ese pasamano al que apenas llega en puntas de pie. Y una constante en mi vida como pasajera de CUTCSA es que las viejecillas, casualmente, suelen estar ubicadas justo frente a mi asiento. No importa que mi asiento esté al final y la señora en cuestión recién haya subido. Sin dudas se las arreglará para enfrentarme con su mirada inquisidora, con su expresión de sorpresa cada vez que el ómnibus frena o dobla (señora, ¿acaso no conoce usted el camino?), con su falsa sonrisa inocente que me hace sentir la persona menos servicial del mundo. Pero no me dejo vencer. Le devuelvo la sonrisa más estúpida e indiferente, como si el ser que me mira envidiosa desde arriba, tuviera mi misma edad y careciera de dolores reumáticos. ¿Acaso tengo la culpa, señora, de haber nacido cuarenta años después que usted? Además, tampoco es que esté tan mal, podría tomarse como un cumplido el que no me de lástima y termine dándole mi asiento.
Se preguntarán si no pienso alguna vez en que puedan increparme. Sí, claro que lo pienso. Pero trato de tenerlo todo calculado. Hay una serie de tácticas que siempre funcionan. Por un lado, están en las blandas, las que todo el mundo hace y que, por lo tanto, no se puede confiar demasiado en ellas: hacerse el dormido, mirar distraídamente por la ventana (más complicado cuando tu asiento está del lado del pasillo y la cartera de la viejecilla te roza la mano en cada vaivén) o hacerte el tonto hasta que otro, aún más tonto que vos, se pare, le de el asiento a la señora y, al fin, la maldita cartera deje de rasparte la mano recordándote lo mala persona que sos. Por otro lado, cuando las blandas no funcionan y uno está demasiado cansado (cargado, aburrido o tiene un viaje muy largo) como para cederle el trofeo tan arduamente conquistado, existen las tácticas duras, que no son para cualquiera, al menos no para aquellos que prefieren mantener su integridad personal. Se imaginan que yo, si en veintiún años no he cedido mi asiento a cuanta señora octogenaria he tenido el placer de enfrentar, soy una experta usuaria de las duras. Básicamente, consisten en ser lo más cara dura que te sea posible, mirar a los pasajeros de tu alrededor con indignación, expresar frases tales como “no puede ser”, “me da vergüenza ajena” (en voz lo suficientemente alta como para ser bien escuchada) y, por último, dirigirse amablemente a la viejecilla que te golpea con la cartera y decir alguna frase como “ay señora, si no tuviera este problema en la rodilla (cualquier otro problema de salud sirve) le aseguro que yo le daba el asiento, ¡cómo va a quedarse parada una persona de su edad!”. A continuación, además de ganarte una vieja amiga, te ganás digna y justicieramente el lugar que ocupás, mientras algún boludo que se dio por aludido le cede el asiento esperado y la viejecilla te agradece a vos y no al chico que acaba de pararse y tiene un viaje aproximado de dos horas hasta su casa.
No quiero que me malinterpreten, sé que mi actitud sigue siendo mala pero, al menos, siento que, consiguiéndole un asiento a la señora, aunque no sea yo la que se lo de, puedo dormir más tranquila. Pero ahora que estoy compartiendo esto con alguien mi nivel de remordimiento es mayor. El reflejo de esa persona mezquina en la que me convierto arriba de un ómnibus, cómodamente sentada, me parece repugnante y he decidido cambiar. Al menos, hacer el esfuerzo. Está decidido: en el próximo ómnibus lleno al que me suba (ómnibus repleto, viejecilla que se sube: axioma infalible) prometo hacer lo que, hasta ahora, nunca he hecho. Siempre y cuando, claro está, no haya a mi alrededor alguien más joven, más flaco, más atlético, menos cargado y con más culpa que yo...
Buen día, gente. Me despido de ustedes con ganas de hacerlos reír y
loccacomotumadre

11 comentarios:
Jajajaja Me cago de risa contigo ! sos la mejor escritora que eh visto en un flog por lejos ! te juro que me duelen las costillas de reírme ! ayy no no.. como me gustaría poder escribir así y transmitir lo que transmitis vos.. es obvio que todo con ironía, y soy bastante irónico yo jeje.. me identifico mucho con esas situación, pero no soy tan cara dura de decir eso que tengo un dolor en la rodilla jajajajajaja... me moriría de la risa si te llego escuchar decir eso..
Las viejitas a veces se calientan y te putean arriba del omnibus, pero te digo la verdad.. si son muuuy mayor les doy el asiento igual que a las que van con bebes.. yo se los doy.. eso si.. si yo voy en el frente del bus y justo suben, si voy en el medio no voy a andar haciendo morisquetas para que vengan hasta donde estás jajaja..
loccacomotumadre te viii ! te viii !.. se se shhhh no digo nada ! jejeje al menos te conozco por fotos.. pero acaso digo.. se ve que no se dieron cuenta muchos.. porque viste lo que hice no ? observé atentamente todas tus firmas, saqué quien era tu amiga y después me di cuenta..
que observador ! jajaja..
bueno corazón un placer pasar por acá !.. sii soy primero porque cuando veo que actualizas me tiro de cabeza para tener una alegría en el día con leer tu post.
un besote
Dami
......a mi me pasó de ir parada, y que se vaciara el asiento que estaba justo delante mio, antes de que yo atine a sentarme, una viejecilla que estaba en la otra punta del ómnibus y que parecía estar tambalandose, cruzó el mismo en su totalidad, repartió un par de codazos y carterazos, pues el ómnibus iba lleno, y se sentó descaradamente en el asiento que acababa de liberarse justo en frente mio.
No me dejó tiempo ni de ofrecérselo....además con la agilidad que llegó hasta el asiento me dejó pensando que yo lo precisaba mas que ella!
Ahora cambiando de tema, no se como llegué hasta acá, pero me gustó mucho como escribis, hiciste el relato muy vivido...:)
Jajaj mori con todo lo que escribiste!!
Yo no soy tan radical como vos, me autodenominaria de centro-izquierda en este tema del ceder los asientos del bondi. Las blandas son las unicas para las que tengo cara... cuando veo que ya no funcionan el que se ablanda soy yo y bueh me paro (siempre y cuando este a unas 10 paradas o menos de mi destino).
Muy lindo relatado, en serio
y la foto de la "viejecilla" la rompe tambien jajaja
Bso!
ja ja, tenes razon, siempre pasa cuando una esta realmente cansada y le embola ceder el asiento pero bue... cuando uno sea viejo (espero que se llegue) va a querer que le den el asiento!!
gracias por pasar y me alegro que te guste el flog!
un beso
CaRo
jajjajajajaj
Me encanto !ya mismo te agrego a coso asi veo cuando actualizas para leerte .
La verdad yo soy de las que miro por la ventana y cuando subo al bondi trato de tomar el asiento del lado de la ventana justamente para ahorrarte esas situaciones XD
Ta un gusto !
beso
Me muero de risa con vos,escribis tan bien!!
Mira,a mi me pasa algo parecido,me da mucha pereza darle el asiento a una viejita,pero depende de la cara q tenga,si me cae simpatica,se lo cedo. Eso si,trato de JAMAS sentarme en el famoso "asiento de los bobos",(al q yo nunca le llame de esa manera,pero el pueblo asi lo conoce),porque ahi si q me siento en la obligacion de pararme,porque ese asiento esta especialmente ubicado e identificado para q se sienten los viejitos,lisiados y embarazadas,asi q no hay mas remedio q pararse. Asi q yo,por mas q el bus este repleto hasta las manos,no me siento en ese lugar,pienso q me va a durar 5 minutos,porque como decis vos,en todo omnibus repleto se sube una viejita q viaja por 3 paradas,pero q igual se quiere sentar. Y guarda donde no le cedas el asiento! No solo un descarado como vos puede hacerse el enfermo para no pararse y q vos se lo cedas,sino q tambien el chofer te puede cagar a pedos adelante de las 58 personas q viajan hacia sus respectivos destinos. Por eso me inclino por sentarme bien en el fondo,o contra la ventanilla,donde nunca tengo q cedrle el asiento a ninguna vieja avivada.
Ta,me colgue.
Besos mas q enormes pendeja linda,mañana nos vemoss :D
Loviú
LORE
como se notan tus dotes de comunicadora.
pero esta mal. no pienes en que alguien mejor, mas atletico o mas flaco y lo que sea, debe darle el asiento a una seóra mayor. no no no. si te toca darselo a ti, debes dárselo. o sino, la buena es esa, hacerse el dormido, o simplemente pensar: yo estoy cansado, tengo dos horas de viaje, que se maneje. jaja. pero tambien está mal. por eso opto por caminar o la bici y andar poco en bus.
Besos grandes y gracias por tus post. y que vien escribes!
odio los omnibus!
JAJAJAJA
QUE BUEN POST!
YO A VECES DOY MI ASIENTO
AUNQUE NADIE ME LO DA CUANDO VOY HIPER CARGADA AL TRABAJO
EN FIN...
A VECES ME SALE JAJA
BUENO NENA NADA
ME COPO TU FLOG
VAS A EFES
QUE ESTES MUY BIEN
BYE
CECI
Ey!
Que cague de risa!
No lo puedo creer! Decime vos sos escritora o algo parecido??
A mi me recomendo tu blog http://www.fotolog.com/ph_acido_basico
BUENISIMO!!!
Te dejo un beso!
uy q buen relato!!!!!
si la verdad q m siento muy identificada en algunas cosas.....
x ejemplo en q tmb c suelen poner siempre al lado d mi asiento
aunk ste en el fondo.........
pero no c dan cuenta q uno a veces va con mochila,
bolsas, paraguas y campera en mano,
además d hacer malabares con el mp3?
parece q no........
lo pero es cuando empiezan a decir en voz alta entre ellas.....
" ay yo no entiendo esas mochilas, no c dan cuenta q molestan?? "
y si señora donde kiere q nos metamos las cosas entonces¿? jajaj
en fin, yo tampoco llego al pasamano d arriba y no por eso la
gent m anda dando el asiento........
ahora, si tienen bastón, bueno ya cambia la historia.....
en fin yo en realidad termino siendo d las boludas q dan el asiento
pero x cortesía no porque tenga ganas
xq por lo general hago viajes largos y cargada.....
x eso trato d sentarm atrás, así las posibilidades d tener q dar el asiento
son menores jajaja
bueno nada m gusto tu flog y como t pasast x el mio
t devuelvo el saludo
ya stas en effes.....
bsos
@ndrea
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